Una protección eficaz va más allá de la protección del inversor

Actualizado: Oct. 27

La propia naturaleza de las instalaciones fotovoltaicas expuestas a la intemperie, con largas tiradas de cables y con electrónica sensible, hace que sean altamente vulnerables a las sobretensiones inducidas y conducidas (sobre todo en caso de pararrayos). Un buen dimensionado de la protección contra sobretensiones y una correcta selección del protector, resulta una inversión muy rentable en términos de coste/beneficio.

  • Seguridad personas y equipos.
  • Evita el lucro cesante, pérdidas por la no producción de energía.
  • Aumento de la vida útil de los equipos, evitando desgastes prematuros y/o destrucción de equipos.
  • Evita malfuncionamientos con sobreconsumo eléctrico.

La instalación de una placa fotovoltaica en la cubierta de la vivienda supone una reforma significativa, que implica que el conjunto del edificio deba adecuarse al cumplimiento del Código técnico de la edificación SUA-08, y deba realizarse un estudio de riesgo para definir la necesidad de instalar protección externa contra el rayo (pararrayos). nimbus.cirprotec.com

Las normas técnicas particulares de cada compañía eléctrica y/o en su defecto el marco normativo que define el REBT y ITC BT-23, establecen la necesidad de proteger el cuadro de mando general de la vivienda contra sobretensiones transitorias y permanentes.

En sistemas de autoconsumo es cada vez más necesario la implementación de baterías para almacenar el exceso de energía producida por los paneles fotovoltaicos. En estos aplicativos, nos encontramos que la intensidad de corto circuito aumenta, haciendo aún más necesaria la protección mediante protectores contra sobretensiones. Los equipos de la gama Cirprotec soportan 50 kA de corriente de cortocircuito mediante fusibles gBAT de 125 A.

Más información en https://www.cirprotec.es/pv

 

Fotovoltaica, Sobretensiones